lunes, 6 de mayo de 2013

Mientras más conozco al hombre, más amo a mi perro…





P. López Tania
Comunicación escrita
Grupo: B101X

Seguramente has escuchado o visto por ahí, el lema que dice "el perro es el mejor amigo del hombre" y de ello no cabe duda alguna, no solo el perro, si no, gran variedad de animales están destinados a satisfacer las necesidades de las personas, ya sea como "herramientas" y/o "compañeros" de trabajo o en su mayor parte, lo que nosotros llamamos "mascotas". La pregunta que se plantea en la actualidad es ¿Puede el hombre, ser el mejor amigo del perro?
Si, bien para muchos una mascota es un animal doméstico, destinado a satisfacer ciertas necesidades de entretenimiento del ser humano, nosotros podríamos definir a una mascota no solo como eso, dado que en muchas ocasiones este llega a convertirse en el destinado a cubrir también otro tipo de menesteres del hombre, ya sea afectivas, médicas, educativas y sociales solo por mencionar algunas.
Para comprender mejor esto, nos situaremos miles de años atrás, donde los primeros hombres tras la incorporación de las mascotas en sus hogares, comenzaron a mejorar su calidad de vida, pues les facilitaban labores como la caza y por ende vestido entre otras ventajas. A partir del Neolítico, se dio paso a la ganadería y agricultura, así pues el hombre se dio la oportunidad de plantearse un nuevo concepto que hoy en día se conoce como "ocio". Así, podemos ver como, por medio de los vestigios dejados por nuestros antepasados, las mascotas han evolucionado junto con nosotros a través del tiempo.
En teoría cualquier animal podría ser una mascota si se le da el trato adecuado, sin embargo solo son consideradas como mascotas aquellas que poseen un aspecto meramente atractivo y muestran un carácter dócil, afectivo y cariñoso para con las personas, por excelencia y siglos de tradición, son los perros y los gatos, los animales de cría selectiva son los que se consideran como animales meramente domésticos, partiendo de ellos las aves, peces de colores, hámsters, etc...

Aquí entonces podemos comprender que no cualquier animal puede ser considerado una mascota.

Tampoco podría considerarse a cualquier animal como mascota, no solo por el hecho de que irrumpa con aquellos requisitos de afecto con el hombre, sino con las responsabilidades que puede tener el ser humano para con sus animales, recordemos que entre más extraño y/o exótico sea este, requerirá de mayores cuidados tanto médicos, afectivos o de otro tipo y muchas de las personas no cuentan con el tiempo ni el dinero suficiente para el cuidado de su animal de compañía, por tan solo mencionar algunas irresponsabilidades que tenemos para con nuestras mascotas hoy en día. Estas faltas no solo afectan a los animales, en una opinión más personal puedo asegurar que la irresponsabilidad de un dueño se vuelve la molestia de toda una comodidad, es entonces cuando una mascota pasa a convertirse en un foco rojo para los vecinos, ya sea por los desórdenes que pueda causar, hasta las infecciones o plagas. El hombre influye mucho en este aspecto ya que el animal no posee la conciencia propia y mucho menos cuenta con las habilidades para corregir los errores que sin querer pueda causar, como recoger sus eses, darse un baño anti pulgas, esterilizarse para evitar la sobrepoblación de animales en las calles y prevenir enfermedades como la rabia o el moquillo entre otras.
Por estas razones es primordial pensarlo dos veces antes de adquirir a un animalito. En caso de desearse una mascota, la opción ideal sería la adopción, que así como la esterilización, reducen los niveles de sobre población y por ende ayuda a reducir en gran número los problemas que podemos encontrar comúnmente en las calles de algunas de nuestras comunidades. Es por esta falta de educación que es común el abandono y/o el maltrato, volviendo a los animales incluso más agresivos y territoriales, cosas que resulta ser un inconveniente y termina por volverse una molestia para todos.
Tristemente nosotros como sociedad no estamos acostumbrados a tomar este tipo de prácticas por diferentes situaciones, principalmente por las creencias que tenemos con respecto a temas que son clave en la solución de este tipo de problemática, ya que muchos creen que es más conveniente abandonar a su vieja mascota y comprar, educar un pequeño cachorrillo que adoptar o conservar a un viejo perrito que al igual que el primer mencionado puede darte todo el cariño y compañía que necesites.
Aunque, debo admitir que últimamente esta situación ha estado cambiando para bien ya que en muchos lugares, aparentemente la gente comienza a tomar conciencia y a ser más responsable de sus mascotas. Podemos darnos cuenta al salir a algunos de los parques de la ciudad de México, en muchos de ellos se puede observar como la convivencia hombre/mascota ha mejorado en su mayoría, la gente esteriliza a sus perros y gatos, los baña, los alimenta, les brinda el tiempo y atenciones que requieren, recogen sus desechos. Hay incluso escuelas caninas; a veces llega a ser tan fuerte el compromiso, que la mascota incluso puede ya a considerarse un miembro más de la familia, desencadenando así nuevas oportunidades de convivencia y trabajo, como pueden ser cuidadores de perro, veterinarios, entrenadores, etc. Y que por ende reduce los riesgos y las problemáticas con las que se había estado lidiando anteriormente.
Cabe mencionar también que poco a poco la sociedad ha ido adaptado a estos animales y ha sacado el mejor provecho a la convivencia entre ellos, sin llegar a lastimarlos, un claro ejemplo de esto pueden ser los perros lazarillo, que se encargan de guiar a nuestras personas con incapacidad visual, los perro policías, equino y delfino terapia, tan solo por mencionar algunas, es entonces cuando uno se pone a pensar en todas aquellas ventajas que trae a nosotros una mascota.
Los animales de compañía constituyen una muy válida alternativa a la presencia humana en aquellos casos donde la persona vive sola. Las personas que aprecian a sus mascotas y tienen una relación muy estrecha con ellas, no sustituyen sus relaciones humanas, por el contrario logran forjar relaciones mucho más fuertes y estables que cualquier otra.
Los dueños de mascotas también tienen una vida mejor, ya que estadísticamente según una encuesta realizada en la universidad de Miami en el 2010, "Aquellos que han sido dueño de alguna mascota muestran un autoestima más alta que las personas que no tuvieron una. Estos individuos también tienden a ser menos solitarios, temerosos e introvertidos, además gozan de buena salud".
Los propietarios de perros, gatos y demás animales, suelen estar mejor adaptados en sus relaciones afectivas, pues las mascotas funcionan como un fuerte apoyo social. Ayudan al ejercicio, juego y risas, se obtiene de ellos un compañerismo y actividad agradable, por lo que ayudan a la relajación, dan la sensación de seguridad, y se tiene a quien cuidar, por lo que incrementa el sentido de responsabilidad y compromiso.
Proporciona un vínculo con la realidad para mejorar la estabilidad emocional y
Llegan a ser compañeros receptivos en una relación de confianza mutua que promueve el conocimiento de uno mismo.
Su cariño y afecto incondicional, proporcionan aceptación y amor sin prejuicios, mejorando el sentido de bienestar de aquellos que conviven con una mascota.
Además de ha demostrado que las mascotas reducen los niveles de estrés en sus dueños, lo que reduce la presión arterial y ayuda a disminuir el nivel de triglicéridos en la sangre.
Sin embargo con todas estas ventajas, se debe recordar que una mascota también trae consigo una serie problemáticas para su propietario y es que en primer lugar los animales son un problema para las personas con asma o alergias, porque el pelaje de estas que agoraba su enfermedad, además que la compañía de los animales domésticos pueden ser una fuente de contagio de enfermedades y parásitos si no son mantenidos en las condiciones de higiene óptimas. En estos casos se sugiere abstenerse de adquirir un animal de compañía.
También se debe tomar muy en cuenta el peligro latente que representa en ocasiones aquel animal que se dispone a atacar a su dueño ya sea por miedo, en defensa, o por que el animal en su labor desconoce a su propietario.
Por otra parte un punto poco común es aquella obsesión que llegan a desarrollar algunas personas para con sus mascotas, en estos casos lo mejor es acudir a un buen psicólogo.
En mi experiencia y con mi perro a un lado, puedo afirmar que una mascota más que ser un amigo o formar parte de tu familia, es un fiel cómplice que te brinda su amor incondicional, su lealtad y con quien puedes disfrutar de muchos agradables momentos, siempre y cuando también estés dispuesto a comprometerte con los cuidados y atenciones que este merece para crear entre tú y tu mascota una ambiente de convivencia armonioso y no se vuelva un problema para ti, como para las personas que te rodean.
Es entonces que puede decirse que el hombre si puede ser el mejor amigo del perro.

No sabía que se podía querer tanto a un animal, hasta que tuve uno, me enseño muchas cosas, pero la que más, querer sin condiciones...
(Luciano Bonfico)

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